Por qué los intérpretes simultáneos trabajan en pareja
El segundo intérprete de la cabina no es un repuesto: es lo que hace que la primera hora y la quinta suenen igual.
Toda cotización de interpretación simultánea incluye dos intérpretes por idioma, y es justo preguntar por qué. La respuesta corta: escuchar, entender y hablar al mismo tiempo es sostenible durante unos treinta minutos, y después la calidad cae de golpe, mucho antes de que el intérprete se sienta cansado.
El segundo intérprete tampoco pasa esos treinta minutos sin hacer nada. Mientras uno habla, el otro anota cifras y nombres, busca el término que nadie nos anticipó y sigue el punto exacto de la presentación en que va el orador.
Cuándo basta con un intérprete
- Una reunión corta, de hasta una hora aproximadamente, con pausas y un solo orador a la vez
- La interpretación consecutiva, en la que el orador hace pausas y el intérprete transmite lo dicho
- Una visita a terreno o un recorrido, donde el propio ritmo impone las pausas
Para todo lo demás, o cuando al otro lado hay un directorio, un regulador o una grabación, dos intérpretes no son un lujo. Son la diferencia entre un evento que se sostiene todo el día y uno que empeora en silencio después del almuerzo.
Si no está seguro de en qué caso está, cuéntenos el programa y se lo diremos con claridad en la cotización.